Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

Al escuchar la palabra pureza, ¿que se asoma a tu mente? En realidad no es una palabra que se escuche a diario en el mundo actual y mucho menos entre los jóvenes.

Es mas, hasta pueda llegar a ser un término utilizado como algo anticuado, ridículo, que no es cool! y la mayoría de veces se refiere a
términos sexuales.

Pero la pureza es muchísimo más que eso, alguna vez pensaste ¿Qué es la pureza para Dios? ¿Qué dice la Biblia acerca de ella?

La Biblia nos habla en Genesis 24:16 de una señorita llamada Rebeca y de ella dice: “Y la doncella era de aspecto muy hermoso, virgen, a la que varón no había conocido…” La Biblia exalta la pureza sexual. No importa cual sea la opinión de la sociedad, lo importante es que Dios en su Palabra nos dice que la pureza tiene valor no sólo por motivos espirituales, sino también por motivos sociales y psicológicos.

La Pureza es un mandamiento del Señor. La pureza no es sólo una exigencia para las hembras, sino también parta los varones. El apóstol Pablo le ordenó a su discípulo Timoteo: “Consérvate puro”. (I Tim. 5:22).

La pureza en la juventud es de honra para los padres. (Efesios 6:1,2) La Biblia dice que los hijos que honren a sus padres, serán bendecidos ricamente por el Señor.

La pureza sexual goza de la bendición de Dios a tal grado que la Biblia ilustra la Unión de Cristo y la iglesia con la unión santa de dos esposos en el matrimonio. (II Corintios 11:2)

El sexo dentro del matrimonio es honroso ante Dios, pero fuera del matrimonio es pecado.  Para ayudarte a tomar las decisiones correctas cuando estés en esa situación, me gustaría proveerte de algunos pasos de acción que están sustentados en la Palabra de Dios.

1)  Aléjate de situaciones comprometedoras – 1ra. Tesalonicenses 5:22 “Absteneos de toda especie de mal”.  Una de las cosas claves que la Biblia nos enseña para ayudarnos a tener un corazón puro ante el Señor, es alejarnos de situaciones comprometedoras.  Lo más comprometedor en el mundo a veces son las emociones.  Tienen la habilidad de superar la razón lógica y empujar a la gente a tomar decisiones imprudentes.  Una de las maneras de evitar esto es no ponerse en situaciones comprometedoras.  Generalmente, un hombre y una mujer solos no es algo bueno.  Lleva a la posibilidad de que algo malo vaya a suceder.
Hazte un compromiso de alejarte de ocasiones para estar a solas con el sexo opuesto en lugares solitarios, e inclínate más a estar con grupos.

2)  Huye de la juventud lujuriosa – 1ra. Corintios 6:18 “Huid de la fornicación.  Cualquier otro pecado que el hombre cometa,  está fuera del cuerpo; más el que fornica,  contra su propio cuerpo peca”.  La Biblia solamente nos enseña una cosa que un joven debe hacer cuando confronta la tentación.  No se nos ha enseñado a confrontarla ni a lidiar con ella.  La Biblia nos enseña a huir de ella.  Si te encuentras en una situación sexualmente comprometedora, haz lo que hizo José y huye de la situación.

3)  Controla tus pensamientos – Mateo 5:27-29 “Oísteis que fue dicho: No cometerás adulterio.  Pro yo os digo que cualquiera que
mira a una mujer para codiciarla,  ya adulteró con ella en su corazón.  Por tanto,  si tu ojo derecho te es ocasión de caer,  sácalo,  y échalo de ti;  pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros,  y no que todo tu cuerpo sea echado al infierno”. 
La infidelidad sexual siempre comienza con un pensamiento.  Es por eso que Jesús nos enseña a evitar pensamientos adúlteros.  Necesitamos considerar que esos pensamientos impuros son tan malos como cometer el mismo acto.
2da. Corintios 10:5 “Derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios,  y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia a Cristo”.
Nuestra meta es capturar cada pensamiento impuro, ocuparnos de él y reemplazarlo con pensamientos puros.

4)  Controla las puertas de tus ojos y las puertas de tus oídos – Job 31:1 “Hice pacto con mis ojos; ¿Cómo,  pues,  había yo de mirar a una virgen?  Cualquier cosa que entre por las puertas de tus ojos y de tus oídos, al final va a bajar a tu corazón y más tarde se manifestará en tu vida.  Va a ser imposible no dejarse llevar por pensamientos impuros si miras escenas de sexo en películas y las ves en el Internet.  Protege lo que entra por tus oídos y tus ojos.

5)   Limita las relaciones que te guían a comprometerte – Proverbios 13:20 “El que anda con sabios,  sabio será; mas el que se junta con necios será quebrantado”.
Existe un dicho que dice que las malas compañías corrompen las buenas costumbres.  Y el dicho es cierto.  Tú no puedes tener amigos que estén constantemente empujándote a tener un estilo de vida impuro y continuar siendo santo.  Cambia tus amigos.

6)  Ten un acuerdo con Dios – Salmo 119:9 “¿Con qué limpiará el joven su camino?  Con guardar tu palabra”.  Establece un compromiso delante Dios para tener un estilo de vida puro.  Encuentra un mentor que tenga el fruto de santidad en su vida al cual le rindas cuentas.  Permite que Dios solidifique ese compromiso entre tú y Él.

Hermana Silsa Rodriguez

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