Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

Las Escrituras son claras en que la cruz de Cristo no fue una ocurrencia divina ni un accidente humano, porque Jesús era el «Cordero que fue sacrificado desde la creación del mundo».

Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Apocalipsis 13.8

a éste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucificándole; Hechos 2.23

sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros, 1Pedro 1.19, 20

Pablo estaba de acuerdo con Pedro en que la cruz estaba en la mente y en el corazón de Dios desde el principio.

La cruz era un encargo divino, no un accidente humano. Fue la obligación de un Dios entregado, no una opción humana.

Jesús no fue asesinado. Él entregó voluntariamente su vida por sus ovejas. Su muer- te era necesaria en el eterno plan de Dios.

La muerte expiatoria de Cristo fue anunciada primero públicamente por Juan el Bautista cuando vio a Jesús acercándose al río Jordán: «¡He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo!».

La muerte de Jesús fue anunciada, no fue un accidente.

  1. Él es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Juan 1.29

  1. Él es el templo destruido que sería levantado al tercer día.

Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré. Juan 2.19

  1. Él es el que sería levantado, como la serpiente de bronce en el desierto.

Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario que el Hijo del Hombre sea levantado, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

  1. Él es el buen pastor que da su vida por las ovejas.

Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Juan 10.11

  1. Él es la semilla que cae y muere para producir fruto.

De cierto, de cierto os digo, que si el grano de trigo no cae en la tierra y muere, queda solo; pero si muere, lleva mucho fruto. Juan 12.24

Nuestro Señor no habló abiertamente a sus discípulos sobre la cruz hasta después de la confesión de fe de Pedro.

Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Mateo 16.21

25 Entonces él les dijo: !!Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26 ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? 27 Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían. Lucas 24.25-27

44 Y les dijo: Estas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos. 45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; 46 y les dijo: Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; Lucas 24.44-46

El apóstol Pablo dijo: Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; 1Corintios 15.3

Era necesario que Cristo muriera en la cruz y no había otra manera.

El precio adecuado del perdón de pecados era la muerte y la persona adecuada era el Hijo de Dios

La muerte en la cruz era el único camino para la salvación humana, por lo tanto solo Jesucristo es el único Salvador de toda la humanidad.

Algunas razones por las que Jesucristo murió en la cruz:

  1. Para que no me pierda.

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3.16

En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Efesios 2.12

Humanamente hablando ninguno de nosotros espera nada eterno… excepto la muerte.

Dios amo tanto al mundo que dio a su hijo único, para que no muramos.

La muerte de Cristo era necesaria para la eternidad, requiriendo que que Dios abandonara a su Hijo sin ninguna otra estrategia posible.

  1. Por la gravedad de nuestros pecados.

La muerte de Jesucristo, le hijo de Dios no habla cuan serio y grave era el pecado

Su Hijo era: «santo, irreprochable, puro, apartado de los pecadores» (Hebreos 7:26); su Hijo era un «cordero sin mancha y sin defecto» (1 Pedro 1: 19). «En él estaba la vida, y la vida era la luz de la humanidad» Juan 1:4).

El pecado, el suyo y el mío, necesitaban la muerte de ese hijo.

Dios entiende la seriedad del pecado porque todo pecado (cada uno) es una ofensa personal contra nuestro Dios y Creador. En ese sentido, no hay «pecados pequeños»; todos y cada uno de los pecados que una persona comete, la colocan en enemistad con el Padre.

  1. Para restablecer el Nombre de Dios

22 Por tanto, di a la casa de Israel: Así ha dicho Jehová el Señor: No lo hago por vosotros, oh casa de Israel, sino por causa de mi santo nombre, el cual profanasteis vosotros entre las naciones adonde habéis llegado. 23 Y santificaré mi grande nombre, profanado entre las naciones, el cual profanasteis vosotros en medio de ellas; y sabrán las naciones que yo soy Jehová, dice Jehová el Señor, cuando sea santificado en vosotros delante de sus ojos. 24 Y yo os tomaré de las naciones, y os recogeré de todas las tierras, y os traeré a vuestro país. 25 Esparciré sobre vosotros agua limpia, y seréis limpiados de todas vuestras inmundicias; y de todos vuestros ídolos os limpiaré. 26 Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. 27 Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra. Ezequiel 36.22-27

Cuando los cristianos pecan con frecuencia afectan la forma en cómo el mundo ve a Dios.

  1. Para destruir el poder del pecado

Dios sabe muy bien que nosotros nunca sabremos lo destructor que es el pecado. Él sabe lo que el pecado nos ha hecho; sabe cómo nos hiere y daña.

Dios, a través de la muerte de su Hijo, planificó erradicar el pecado de manera radical.

sabiendo esto, que nuestro viejo hombre fue crucificado juntamente con él, para que el cuerpo del pecado sea destruido, a fin de que no sirvamos más al pecado. Romanos 6.6

La muerte de Cristo era inevitable, planeada por el Padre desde el comienzo, y revelada en su Palabra para su pueblo.

Fuente: 

Desde la cruz – Warren W. Wiersbe

Mi Experiencia con el Poder de la Cruz – Henry Blackaby

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Comentarios en: "Razones por las que Jesucristo murió" (2)

  1. Nilsa (Venezuela) dijo:

    Dios los bendiga, hermanos! Me parece muy interesante el contenido de su página!

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