Cristo en vosotros, la esperanza de gloria

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Para no ser condenados – Juan 8

Cristo murió para que no seas condenado y no peques más

1 y Jesús se fue al monte de los Olivos. Y por la mañana volvió al templo, y todo el pueblo vino a él; y sentado él, les enseñaba. Entonces los escribas y los fariseos le trajeron una mujer sorprendida en adulterio; y poniéndola en medio, le dijeron: Maestro, esta mujer ha sido sorprendida en el acto mismo de adulterio. Y en la ley (Levítico 20.10) nos mandó Moisés apedrear a tales mujeres. Tú, pues, ¿qué dices?

No castigar sería injusto. Sería aceptar la degradación de Dios.

Dios es justo, no esconde el pecado. Siente una ira santa contra ellos.

El pecador merece ser castigado, y Él ha dejado esto bien claro: «Porque la paga del pecado es muerte» (Romanos 6:23). «El alma que pecare, esa morirá» (Ezequiel 18:4).

Pero Cristo murió para llevar sobre él el castigo de la ley que era sobre nosotros. (más…)

Cristo Sufrió y Murió para Librarnos de la Esclavitud del Pecado

Juan 8:34, 36; Hebreos 13:12

¿Cómo el pecado nos arruina?  Dos maneras.

  1. Nos hace culpables ante Dios, de modo que merecemos su justa condenación; y
  2. Nos estropea en nuestra conducta, de modo que desfiguramos la imagen de Dios que intentamos reflejar. Nos condena con la culpa y nos esclaviza al desamor

¿Cómo nos podemos liberar de esta miseria?

La sangre de Jesús nos libera de ambas miserias.

  1. Satisface la justicia de Dios de modo que nuestros pecados pueden ser justamente perdonados, y
  2. Derrota el poder del pecado.

Hemos visto cómo Cristo absorbe la ira (más…)

Cristo Sufrió y Murió: Para Absorber la Ira de Dios

Juan 3:36 – Rechazar a Jesucristo es tener todo el peso de la ira de Dios sobre ti.

La justicia de Dios demanda que todo pecado sea castigado

Claro Dios es amor pero también es justo

Si Dios no fuera justo, no demandaría el castigo por causa del pecado, Su Hijo sufrió ese castigo.

Y si Dios no fuera amoroso, no hubiera estado dispuesto entregar su Hijo para que sufriera y muriera. Pero Dios es  tanto justo como amoroso.

Rechazar a Jesucristo es tener todo el peso de la ira de Dios sobre ti.

SOMOS PECADORES

La ley de Dios demanda: Deuteronomio 6:5 5Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.”

Esto es lo que es pecado: (más…)